Demo online de Noemí González

El pasado sábado 21 de mayo 2022 tuvimos ocasión de disfrutar de una demostración de Acuarela dirigida a los socios de la AAM a través de la plataforma Zoom, a cargo de Noemí González, extraordinaria acuarelista que destaca por su gran dominio del color y del pigmento.

Sus claroscuros serán el distintivo de la acuarela que nos presenta y su elección de la obra un fiel reflejo de la primavera, estación en que estamos.

Agradecemos a Noemí que ella misma haya descrito su técnica, su proceso de trabajo y su propia experiencia, que incluimos al final de este artículo.

Siendo así, solo nos queda entrar en detalle de las mezclas que ha ido preparando y comprobar la belleza del resultado final.

Empezaremos por señalar que Noemí pinta en seco. Aun así, el papel (Arches, 190 g) no se ondulará y Noemi nos lo razona así: será suficiente la humedad que producirá el mismo pigmento, el tamaño de la obra es pequeño y el soporte que utiliza es de acetato que mantiene perfectamente la humedad por más tiempo.

La mezcla inicial, para definir el contorno de la ventana, constituye una fusión de azul Prusia con rojo Venecia, que produce un negro bastante denso. Prepara una cantidad abundante. Empieza marcando la sombra de la ventana, teniendo en cuenta la perspectiva inclinada en la base.

A continuación, con un hake, aplica sombra natural para que la pared tenga texturas. También en este caso, prevé la cantidad de pigmento que debe preparar.

Ahora, azules muy diluidos para la primera capa de las contraventanas, probando previamente la densidad en otro papel. Aún hay humedad de la capa previa, pero nos indica que no importa que se mezclen los colores porque esto proporcionará cohesión a toda la obra.

Noemí nos va indicando cuales son los puntos de interés que pretende, siendo uno de ellos las flores, que va creando por zonas con toques aislados del pincel. Así, observaremos una zona rojo cadmio que – especifica – se corresponde con el rojo magenta del círculo cromático, una segunda con rosa quinacridona y una tercera, encima del marco, mezclando el azul de las contraventanas con rosa quinacridona, dando petunias color violeta como resultado.

Procede ahora a recortar las flores con distintos tonos de verde a partir de azul Prusia y amarillo cadmio oscuro, para lo cual realiza diversas mezclas con distintas proporciones de pigmento hasta encontrar un verde claro y otro oscuro satisfactorios. Aplica en primer lugar el tono claro entre las flores con un pincel redondo fino, creando al mismo tiempo flores en negativo.

La atención de Noemi se centra ahora en los tiestos del alfeizar y consigue el efecto deseado con siena natural, un toque de negro y, en sus propias palabras, un “pelín” de sombra natural y otro de siena tostada.

A continuación, continuando con el pincel fino y con la mezcla de verde anterior retoca el marco de la ventana para paliar la excesiva oscuridad.

Una nueva mezcla fusionando el oscuro anterior y siena tostada. Con este tono marrón oscuro crea sombra en el lado derecho de la ventana y sombrea, asimismo, las flores superiores. También con esta mezcla, salpica con la mano la pared, aun húmeda, para sacar texturas.

Con la misma mezcla, traza el marco interior de la ventana y diseña los cuadrados del cristal.

Es ahora cuando Noemi decide dejar secar un poco el papel y, entre tanto, aprovecha para marcar, sin mucho detalle y pincel fino, las sombras de los geranios con el verde anterior y algo de azul Prusia. Algunos toques de rojo cadmio y rojo cadmio con magenta aportan texturas a las flores según su color, añadiendo verde brillante entre ellas, para intensificar el contraste.

Es de nuevo el turno de las contraventanas, que repasa con una veladura azul turquesa de cobalto, usando un pincel plano de corte diagonal.

Finalmente, vuelve a la mezcla oscura para las sombras mas densas: contraventanas, tiestos, poyete, algunas flores… y, tras aclarar con agua y a mano alzada, va descubriendo las sombras que los árboles próximos arrojan sobre las contraventanas y paredes.

Seguidamente, los últimos detalles: construye las cortinas con trazos verticales irregulares y simula las maderas de las contraventanas arrastrando con una tarjeta los oscuros aplicados anteriormente. Como toque final, Noemí añade los herrajes.

Ya terminada la obra, hemos querido saber más sobre sus pinceles: 2 brochas hake de distintos tamaños para planos de color, Perla nos. 8 y 10 y Perla nº 16, cortado a ¾ con borde fino que aporta seguridad a la pincelada. Estas herramientas, de la mano de Noemí González, han producido un resultado asombroso de claroscuros, luces y sombras en perfecta armonía.

Obra final

En palabras de Enrique Alda, esta demo ha sido un ejemplo de academicismo y de cómo tener mentalmente la acuarela perfectamente planificada.

Muchas gracias, Noemí, por esta mañana que hemos disfrutado contigo, la primavera y tu obra en luminosa conexión.


La elección de la paleta obedece a las necesidades del motivo y a las cualidades de los pigmentos que usaremos. Para mí es el motivo el que marca esta selección. Para conseguir un resultado armonioso y con cohesión en el color, se recomienda restringir la paleta de colores. Seguiremos esa dirección. El tema nos pide unos negros profundos en contraposición a unos colores brillantes de las flores. Utilizaremos también colores de la gama de los tierras. Estos colores neutrales servirán de enlace entre estos dos elementos: sombras y colores brillantes.

En el motivo se ha cambiado el color de las contraventanas, algo apagado, por un color más vívido: turquesa de cobalto. Este es otro de los elementos que nos servirá para definir la paleta. Ahora tenemos que seleccionar que colores nos servirán para crear los oscuros. Siempre es recomendable que los oscuros sean producto de la combinación de dos pigmentos complementarios que se neutralicen a negro. El color más afín al turquesa será un azul Prusia, que automáticamente nos conduce al rojo Venecia como su complementario.

Para elaborar los verdes en este caso aprovecharemos el turquesa de cobalto buscando mezclas con amarillo y tierras. Así conseguiremos una gama suficiente.

Un par de colores brillantes como rojo y rosa serán suficientes para la nota de color de las flores.

En este caso, planteo empezar la obra desde el claroscuro. De esta forma, marcaremos los negros más profundos y evitaremos que afecten al resultado final y a la disposición de las sombras.

Personalmente me gusta comenzar las acuarelas sin un dibujo previo. Pintar sin dibujo fuerza la concentración del pintor. Hay que pensar que la acuarela al trabajar por capas deja un margen amplio a las correcciones y a la superposición de elementos.

Una vez que tengamos los tonos oscuros más importantes marcados, comenzaremos a dar el color local de los objetos: contraventanas, pared y finalmente geranios y petunias. Nos estamos acercando a los tonos medios. Estamos consiguiendo tapar el blanco del papel, lo que nos permitirá apreciar mejor los valores de claroscuro del conjunto.

Hemos dejado para el final las sombras proyectadas sobre las contraventanas. Si las hubiéramos aplicado antes al dar color a las ventanas podíamos haber perdido color y definición en ellas.

Como toques finales los detalles de línea y dibujo que aparecen.

Otras obras de Noemí González

Noemí González

La pintora bilbaína Noemí González, actualmente imparte clases de acuarela en la Agrupación de Acuarelistas Vascos de Bilbao, trabaja predominantemente el tema de la figura humana y el retrato, intentando ahondar en la personalidad del retratado a través de obras en gran formato.

Licenciada en Bellas Artes con la especialidad de Pintura en la UPV-EHU y en Pedagogía por la Universidad de Deusto. Tras dedicarse a impartir clases de dibujo, pintura y manualidades, retoma su antigua vocación con la acuarela.

Blog «Pintar a la Acuarela»: http://pintaracuarela.blogspot.com.es
Instagram: https://www.instagram.com/noemigonzalezacuarela
Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCDEMk3xNcKtx9k-ulTiPrLQ

Artículo publicado originalmente en el nº 77 de la Revista Acuarelas de la AAM.